Todos hemos visto alguna vez a alguna lagartija cazando insectos tranquilamente colgadas bocabajo en alguna pared o incluso del techo.La gravedad no parece afectalas ni siquiera cuando la superficie es un cristal liso.
Antiguamente se pensaba que los órganos de adhesión en forma de lámina que tienen en los dedos ejercían una succión,o que directamente segregaban algún tipo de de líquido pegajoso.Esto nunca llegó a corroborarse.
En realidad la capacidad de de adhesión de las patas de las lagartijas obedece a la fuerza de atracción de sus átomos.
En lugar de ventosas o pegamento,cada pata de lagartija posee cerca de 500.000 filamentos,cada uno de los cuales se ramifica en 1000 apéndices diminutos.
Se calcula que si todos los filamentos de las cuatro patas se acoplan a la superficie,una lagartija puede llegar a desarrollar una fuerza de adherencia capaz de soportar una carga de 40 kilos.Teniendo en cuenta que una lagartija común no sobrepasa unos cientos de gramos podríamos decir que van bastante sobradas.
Dicha potencia de adhesión obedece a la interacción atómica.Los átomos de la superficie de las patas se unen transitoriamente a los átomos de la pared en cuestión a través de un enlace débil que,en física atómica recibe el nombre de fuerza de Van der Waals.
Dicha fuerza de enlace entre átomos aparece únicamente allí donde las partículas de la superficie de dos cuerpos se aproximan en grado extremo.La distancia entre ambas no puede ser mayor que el diametro de un átomo.
Una lagartija común se desliza directamente sobre la estructura atómica de la superficie de la pared con la ayuda de miles de millones de finos apéndices que se adaptan a ella.
Para despegar el pie de la superficie,la lagartija aparta los filamentos en un ángulo concreto,como si quitara cinta adhesiva.
¿Se imaginan si llegáramos a descubrir la manera de reproducir esto aplicado por ejemplo a los pegamentos comunes?.

