3/12/09

Perezoso Golden Blogs II .Bandera Bulls.

Varo, de Soliloquio 21, nos presenta un relato que hará a más de un paranoico observar la asiduidad de algunas prendas puestas a secar.

Otra buena historia para el concurso con giro final incluido...

Bandera Bulls

La amistad entre los dos vecinos cada día era más íntima que prácticamente quien los viera pensaría que eran de la misma familia.

-¡Hey! Marco necesito cortar el césped préstame tus tijeras, necesito ir por mi esposa al trabajo préstame tu carro, se me termino la cerveza ¿te sobrara una?— estas y otras muchas otras frases eran de Julio para con su vecino.

Los amigos convivían en una barbacoa.Pensativo Marco le comentaba a su vecino –creo que mi esposa me engaña amigo—.

-¿Por qué lo dices?- Julio se rascaba la cabeza
-Se comporta distante conmigo desde hace tiempo, pero tarde que temprano lo sabré.
-Tu esposa es buena persona. Eres un hombre con suerte. –Julio daba un trago a la cerveza mientras recorría con la vista el cuerpo de Rebeca la esposa de Marco.

Disimulo la molestia que desde el tiempo que se conocían nunca había sucedió, sabía de Julio ciertas patanerías pero esta vez algo era muy marcado reflexionada. ¿Sera él? .¿En la graduación de Rebeca cuando bailaron y ella reía junto a Julio todo el tiempo?.¿Cecilia su esposa sospechará igual que yo?.¿Qué pasó ese tiempo cuando Julio se ofreció llevar a Rebeca a Zacatecas ?.Fueron 8 horas de camino...

Al pasar la tarde los amigos se despidieron no sin antes decir Julio: gracias por todo amigo mañana a trabajar porque hay que perseguir la papa de todos los días y, tengo que entregar un proyecto que si bien se realiza me dejaras de tener como vecino porque me compro otra casa más grande.

-En ese caso compraría la tuya y así tengo dos y tu una, mas grande pero solo una— decía Marco sonriendo
-Muy listo – respondió su amigo.

Por la mañana Doña Roberta una vieja chimuela toco la ventanilla del vehículo de Marco que se preparaba para ir a trabajar –vecinito no sabía que era un apasionado de los Toros de Chicago igual que mi nieto-- ¿apasionado porque lo dice?—extrañado le respondió.

-Su esposa le da por colocar me imagino su toalla toda la mañana sobre el balcón con ese toro grande que pareciera una bandera ondeando—
-Gracias muchas gracias –esbozo una sonrisa hipócrita y piso el acelerador, nunca le había caído bien esa vieja bruja.

Miraba el teléfono de la oficina dudando en llamar a su amigo al trabajo, finalmente se decidió lo tomo y marco. Pregunto por su amigo Julio, la secretaría le dijo que no se encontraba por lo que sus sospechas aumentaron al colgar el teléfono. Salió inmediatamente de la oficina y se dirigía a su casa.

Marco estaciono el vehículo poco antes de su casa para llegar caminando y descubrir si verdaderamente la sospecha era cierta o parte de la imaginación que lo atormentaba. Recordó a Doña Roberta cuando miro la toalla colgada en el balcón. –Maldita vieja tenía razón—abrió la puerta con cuidado y con pasos lentos se dirigió al pequeño despacho que tenía buscando un cajón, al encontrarlo saco un revolver que siempre estaba cargado y lo tomo.

Se paró junto a la puerta cerrada de la recamara mientras escuchaba murmullos, la abrió lentamente y miro como una masa amorfa de sabanas entre leves quejidos no dejaba de moverse. Se dibujo un rostro de coraje con frustración en la cara de Marco y grito: así, si, si ttte quería agagagarrar desgraciada ---no sabía si se había quedado tartamudo por la rabia.

Rebeca lo oyó y al quitarse parte de la sabana se sorprendió. Su amante que todavía estaba cubierto no solo por la sabana si no de los placeres de Rebeca trato de incorporarse inútilmente ya que Marco detono el arma cinco veces mientras se coloreaba la sabana de sangre con cada disparo que hacia sin poder apreciar el engañado de quien se trataba.

El llanto de la infiel mujer no cesaba mordiendo parte de la tela con que había compartido su ultimo momento de amor frustrado por Marco.

-Descúbrelo que quiero ver al maldito – Rebeca no lo hacía solo lloraba.

Los vecinos salieron de sus casas ante tremendos estallidos y asustados algunos llamaron a la policía, otros tocaban la puerta y gritaban si todo estaba bien.

Marco parado y con miedo no se movía ya que su temor era grande al descubrir lo inevitable que es la traición de alguien que pudiera ser muy allegado a él.

Los vecinos derribaron la puerta y uno de ellos dijo: - esperen aquí subo a ver qué sucedió-.

-¿Marco?—el infiel escucho su nombre detrás de el por encima de su hombro.
-¿Julio?– su corazón llegó hasta la garganta en golpes fuertes y constantes. -¿Qué haces aquí?-.
-Regrese a casa por mi proyecto que se me olvido y escuche las detonaciones –respondió el amigo todo nervioso -¿pero qué hiciste?.
-Mate al amante de mi esposa.

Julio se acerco al cuerpo y quito parte de la sabana, Rebeca no dejaba de llorar y Marco estaba congelado.

Al retirar la sabana Julio comenzó a gritar y llorar al ver el cuerpo de Cecilia mientras la tomaba entre sus brazos.

Marco sin soltar el arma se dirigió al balcón donde la toalla de los Toros de Chicago seguía ondeando con el viento y que servía de señal para Cecilia que Rebeca le esperaba para amarla.
Julio se acerco a Marco y llorando le dijo: -préstame el arma amigo-. Marco se la dio mientras tomaba la toalla entre sus manos.

Doña Roberta que se encontraba frente a la casa miro como el cuerpo de Marco caía desde el balcón después de escuchar una detonación.

La vieja se acerco al cuerpo de Marco inerte y con la toalla entre sus manos. Al llegar la policía un oficial le pregunto.

- ¿Qué sucedió aquí? -
-Lo sabía, lo sabia- decía la anciana señalando con el dedo índice al representante de la ley-existen parejas que nunca hacen ni harán un buen partido en sus vidas estando juntas.
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3 comentarios:

Argan dijo...

La vieja historia con un punto travieso al final. Guíada de forma muy interesante y que no decae nunca.

Otro muy buen candidato.

Enhorabuena.

Lala dijo...

No me esperaba ese final! Crei que Julio estaría detras de la sabana...pero su mujer...!! atrapante, muy buena

Σ=o) Pau dijo...

No me esperaba el final, no me gustaría estar en la posición de los esposos del relato O_o

Definitivamente Escriba la cosa se esta poniendo peluda como diriamos nosotros y si es un concurso perruno más jajaja... y eso que faltan tres! que difícil se pone ésto, este año esta buenísima esta edición ^_^

besos ronroneados ;)